Caos

En medio de la tempestad, resulta ridículo si quiera pensar en mirar a otro lado.

Aléjate.

Todo empieza a dar vueltas mientras sigo tratando de mantenerme quieta. Y los impulsos me retienen en una posición que no es, ni de lejos, la adecuada.

Sobrevive.

Lamento cada decisión que me lleva a un cuarto vacío. Donde nadie me espera y en el que afloran mis miedos. Temor a perder todo lo que ya había ganado y que se despide de mí, con una mentira en cada mano.

Pasa inadvertida.

Hago caso omiso al dolor pero se mantiene impoluto. Procuro tener cerca a mis amigos pero la situación ensombrece hasta los mejores corazones.

Me creí más fuerte de lo que nunca he sido. Por eso el golpe parece ser mucho más sentido.

No interrumpas el caos de la vida.

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